El Santo Cristo de Rinconada de Silva, también conocido como el Cristo de Madera, es una emblemática escultura ubicada en la localidad de Rinconada de Silva, en la comuna de Putaendo, Región de Valparaíso, Chile. Esta monumental obra fue tallada en 1935 por el escultor alemán Peter Horn, utilizando la madera de un imponente pino que había sido derribado por un fuerte viento en el sector de La Orilla.
La iniciativa de erigir esta escultura surgió del presbítero Aníbal Carvajal Aspeé, quien aspiraba a construir un gran santuario en la colina que enfrenta a Rinconada de Silva. La cruz alcanza una altura de 15 metros, con una envergadura de 8 metros, y se ha convertido en un símbolo de fe y devoción para la comunidad local y visitantes.
Desde su inauguración, el Cristo de Madera ha sido el centro de numerosas ceremonias religiosas, destacando las procesiones de Semana Santa que atraen a feligreses de diversas regiones del país. Además de su significado espiritual, el lugar ofrece una vista panorámica del valle de Putaendo, convirtiéndose en un atractivo turístico de la zona.
En 2015, se conmemoraron los 80 años de la colocación del Cristo de Madera con una eucaristía y un homenaje musical en la explanada del santuario, reflejando la importancia histórica y cultural de este monumento para la comunidad de Rinconada de Silva y sus alrededores.
El acceso al santuario se realiza a través de un sendero adornado con árboles, flores y arbustos típicos de Chile. A lo largo del camino, los visitantes pueden apreciar las 14 estaciones del Vía Crucis, representadas en estelas talladas, que culminan en la imponente figura del Cristo de Madera en la cima del cerro.
Este lugar no solo es un centro de peregrinación religiosa, sino también un espacio de reflexión y conexión con la naturaleza, ofreciendo a quienes lo visitan una experiencia espiritual y cultural única en la región.